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El difuminado: que no se note la pieza pintada

A veces, para pintar bien una puerta hay que tocar también la de al lado. Te explicamos qué es el difuminado y por qué es la clave de un color invisible.

24 de septiembre de 2024Chapa y pintura

Te dan presupuesto para reparar la puerta delantera y ves que también aparece pintura en la puerta trasera o en la aleta, que no tienen ningún golpe. ¿Por qué? Casi siempre la respuesta es el difuminado, una técnica que busca algo muy concreto: que nadie sea capaz de decir qué pieza se ha pintado.

El problema: el mismo color no es el mismo color

Cada coche tiene un código de color de fábrica, y con él se obtiene una fórmula. Pero la pintura de tu coche no es exactamente la de la fórmula: hay pequeñas diferencias entre lotes de fábrica, y además el sol, los lavados y los años van modificando el tono. En el sur de Tenerife, con tantas horas de sol, este efecto es especialmente visible en capós, techos y aletas.

El pintor ajusta la mezcla para acercarla al tono real de tu coche, pero incluso con un ajuste excelente puede quedar una diferencia mínima. Y el ojo humano es muy bueno detectando diferencias de color cuando dos zonas están juntas, separadas por una línea recta como la junta entre dos puertas.

La solución: una transición gradual

Difuminar consiste en no cortar el color nuevo en el borde de la pieza reparada, sino extenderlo de forma progresivamente más fina hacia la pieza vecina, hasta que desaparece. Así, en lugar de un cambio brusco en una línea, hay una transición tan suave que el ojo no la percibe.

En pinturas bicapa, lo habitual es difuminar la base de color en parte de la pieza contigua y después aplicar el barniz en toda esa pieza, de borde a borde. De esta manera la superficie queda uniforme en brillo y textura, y el color se funde sin que se vea dónde empieza lo nuevo.

Cuándo hace falta

  • Colores metalizados y perlados. Son los más exigentes: el efecto cambia según cómo se orientan las partículas, y eso depende de la aplicación. Casi siempre se difuminan.
  • Coches con algunos años. Cuanto más ha cambiado el tono original, más útil es el difuminado.
  • Piezas grandes junto a otras grandes. Una puerta junto a otra, o una aleta junto al capó, se comparan a simple vista.
  • Colores sólidos en coches nuevos a veces no lo necesitan, porque el ajuste de color puede ser suficiente. Se valora en cada caso.

Cómo se prepara

La pieza vecina no tiene golpes, pero sí necesita preparación. Se limpia a fondo, se hace un matizado fino para que el barniz nuevo se adhiera y se protegen con cuidado sus gomas y molduras. En la zona de transición el trabajo es especialmente delicado: se deja la superficie muy fina para que el paso del barniz antiguo al nuevo no se note.

¿Encarece la reparación?

Algo sí: supone material y trabajo en una pieza más. Pero la alternativa es una reparación en la que se nota a simple vista qué pieza se ha pintado, algo que molesta cada vez que miras el coche y que resta valor si algún día lo vendes. Por eso, cuando el color lo requiere, lo incluimos en el presupuesto y te explicamos el motivo.

Una buena reparación de pintura no se nota. El difuminado es lo que hace posible que no se note.

Si la reparación la cubre tu seguro, el difuminado de piezas contiguas forma parte de una reparación correcta y se justifica en la valoración del daño.

Si quieres saber cómo igualamos el color, consulta nuestras páginas de pintura parcial y colores y acabados, o pide presupuesto para tu coche.

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