Carrocerías de aluminio: qué cambia al repararlas
Cada vez más coches llevan capós, aletas o puertas de aluminio. Es ligero y no se oxida como el acero, pero su reparación exige otro método.
Hace unos años el aluminio en la carrocería era cosa de coches de alta gama. Hoy es habitual encontrarlo en capós, portones, aletas, puertas o refuerzos de muchos modelos corrientes. Los fabricantes lo usan porque pesa bastante menos que el acero y resiste bien la intemperie. Pero, a la hora de repararlo, no se trabaja igual.
Cómo saber si una pieza es de aluminio
La forma más sencilla es con un imán: el aluminio no es magnético, así que el imán no se pega. Si no estás seguro de qué piezas de tu coche son de aluminio, en el taller lo comprobamos antes de preparar el presupuesto, porque influye en el método de reparación y en el tiempo de trabajo.
Un metal con carácter propio
- Tiene menos «memoria». El acero, al enderezarlo, tiende a volver a su forma. El aluminio no tanto, y además se endurece al trabajarlo en frío, así que puede agrietarse si se fuerza. A menudo se trabaja aplicando calor controlado.
- Es más blando. Se marca con facilidad, lo que exige herramientas y superficies de apoyo en buen estado.
- Conduce muy bien el calor. Eso cambia la forma de soldarlo y de calentarlo, y obliga a controlar mejor las temperaturas.
- Se une de otra manera. En muchas carrocerías de aluminio las piezas no se sueldan, sino que se unen con remaches y adhesivos estructurales, siguiendo las indicaciones del fabricante.
El gran enemigo: la corrosión galvánica
El aluminio no se oxida como el acero, con la típica herrumbre rojiza, pero tiene su propio punto débil. Cuando está en contacto con otro metal, como el acero, y hay humedad de por medio, se produce una pequeña pila: uno de los dos metales se va «comiendo». Es la corrosión galvánica, y en ese par quien pierde es el aluminio.
Por eso en la unión entre piezas de aluminio y de acero se usan remaches con tratamientos específicos, adhesivos y selladores que aíslan un metal del otro. Y por eso tampoco es buena idea dejar sobre el aluminio restos de polvo o virutas de acero: esas partículas incrustadas pueden iniciar pequeños focos de corrosión bajo la pintura.
Por qué se trabaja por separado
Para evitar esa contaminación, lo recomendable es que el aluminio se trabaje con herramientas propias: lijadoras, discos, cepillos y martillos que no hayan tocado acero. Lo ideal es disponer de una zona o de un equipo reservado, con su propia aspiración, porque el polvo de aluminio también requiere precauciones de seguridad. Es un detalle que no ves, pero que marca la diferencia en cómo envejece la reparación.
Unir piezas de aluminio
Cuando hay que sustituir un panel o parte de él, se reproduce el sistema de unión de fábrica. Con frecuencia es un remachado combinado con adhesivo estructural, que reparte los esfuerzos, sella la unión y aísla los materiales. Antes de pegar, las superficies deben estar perfectamente limpias, secas y preparadas; cualquier resto de grasa o humedad reduce la adherencia.
Pintar aluminio
El aluminio necesita una preparación de fondos adaptada: imprimaciones que se adhieran bien a este metal y una limpieza cuidadosa, porque en contacto con el aire forma enseguida una capa superficial que dificulta el agarre. A partir de ahí, el pintado sigue el mismo proceso que cualquier otra pieza.
¿Sale más cara la reparación?
A veces sí, algo, porque requiere más tiempo, herramientas específicas y más cuidado en cada fase. A cambio, el aluminio bien reparado no sufre la oxidación típica del acero y mantiene la ligereza que el fabricante buscó. Lo que no conviene es tratarlo como si fuera acero para ahorrar: una reparación así puede agrietarse o corroerse al cabo de poco tiempo, y entonces sale mucho más cara.
Algunas reparaciones en piezas de aluminio, sobre todo en zonas estructurales, tienen procedimientos muy concretos del fabricante. Si un daño lo requiere, te lo explicamos en el presupuesto.
Si tu coche tiene un golpe en una pieza de aluminio, consúltanos. Puedes ver cómo trabajamos la reparación de chapa y la bancada y estructura, o pedir presupuesto directamente.
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